7 mar. 2017

El primer ministro chino promete un plan para hacer que el cielo "vuelva a ser azul"

El primer ministro chino, Li Keqiang, ha prometido redoblar los esfuerzos de China contra la mortífera polución, declarando ante el congreso anual del partido: “Haremos que nuestro cielo vuelva a ser azul". Las ciudades chinas se han convertido en sinónimo de contaminación aérea asfixiante, a la que se responsabiliza de un millón de muertes prematuras al año.


Ha habido frustración de la opinión pública y protestas contra el fracaso de Pekín en lograr resultados en su misión de limpiar el ambiente. Aparentemente, decenas de miles de “refugiados de la polución" huyeron en diciembre del norte de China, golpeado por la contaminación, como resultado de la última “alerta roja” de contaminación del país.

Durante la apertura este domingo del Congreso Nacional del Pueblo en Pekín, Li admitió que su país se enfrenta a una grave crisis medioambiental que ha dejado a los ciudadanos chinos esperando soluciones urgentes.