La transición energética ha dejado de ser únicamente una respuesta a la crisis climática para convertirse en una oportunidad de restauración ecológica. Lejos de la creencia de que las infraestructuras renovables compiten con el entorno, la evidencia actual demuestra que, con una planificación adecuada, los parques fotovoltaicos pueden actuar como auténticos santuarios de biodiversidad.
El Respaldo de los Especialistas: UNEF en el Congreso de los Diputados
Para dar solvencia a este cambio de paradigma, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) organizó recientemente la IV Jornada de Sostenibilidad y Biodiversidad en un escenario de máxima relevancia: el Congreso de los Diputados. En este foro, científicos, administraciones públicas y especialistas del sector coincidieron en que la fotovoltaica no solo genera energía limpia, sino que mejora la calidad ecológica del territorio.
Los datos presentados por los expertos son contundentes. En España, un estudio realizado en la planta Campo Arañuelo III (Extremadura) detectó la presencia de más de 10 especies de mamíferos y hasta 64 especies de aves pequeñas, confirmando que estas instalaciones sirven como hábitats útiles para la fauna local. Este mensaje de "solución conjunta" entre energía y naturaleza es vital para el desarrollo del mundo rural.






